
"No podemos guardar para nosotros las palabras de vida eterna que hemos recibido en el encuentro con Jesucristo: son para todos. Toda persona de nuestro tiempo, lo sepa o no, necesita este anuncio. El Señor mismo suscita entre los hombre nueva hambre y sed de las palabras del Señor. Nos corresponde a nosotros la responsabilidad de transmitir lo que a su vez, hemos recibido por gracia" (Benedicto XVI)
Gracias a todos aquellos jóvenes y laicos que se unen a este bello anuncio, para que se haga visible el amor de Dios en medio nuestro.